Análisis de Miqueas 6:8

MIQUEAS 6:8

Hacer justicia, amar misericordia y humillarse ante Dios

INTRODUCCIÓN

- Hacer justicia

Hacer justicia está basado en la equidad y la razón, y depende de los principios de la honestidad y la fidelidad a los valores morales.

La equidad: nos capacita para ejecutarla fuera de la conveniencia.
La razón: nos da el conocimiento y el entendimiento de la misma para pensar lo que hacemos y lo que debemos hacer.
La honestidad: nos da el carácter necesario para entender que ella no tiene precio y no se vende.
La fidelidad: se relaciona con lo que creemos, en cuanto al hecho de no cambiar de parecer con respecto a la verdad.
La justicia trae disciplina y corrección, ésta provee pensamientos correctos aunque al principio desagrade. (HEBREOS 12:11)

- Amar misericordia
la misericordia encierra el perdón, la compasión, la consolación.
La misericordia siempre esta dirigida hacia el prójimo, por eso está sujeta al segundo mandamiento. Amar misericordia es nada más y nada menos que amar al prójimo.

La misericordia tiene el poder de sanar, restaurar y fortalecer a los abatidos, enfermos o simplemente cristianos caídos.
Esta fortalece la comunión y la confianza entre el que la da y el que la recibe.

- Humillarse ante Dios
Humillarse significa bajarse, o sea, no es igual que te humillen a que te humilles a ti mismo. Esto es sinónimo de humildad, poner la otra mejilla, callarse en vez de contestar. responder blandamente en vez de ásperamente (PROVERBIOS 15:1).
La humillación produce dolor interno, sacrificar dentro de uno mismo los deseos naturales de venganza.
Pero humillarse ante Dios es otra cosa. Ante Dios la humillación implica lo mismo pero en el aspecto de la obediencia. De que lo que hacemos es por amor a él, sufrir injusticia, sufrir agravios, burlas y seguir callado como oveja al matadero.

La humillación destruye la soberbia e increíblemente, fortalece la comunión con Dios (MATEO 23:12).
humillarse es bajarse de uno mismo para hacer la voluntad de Dios.


EL PASAJE

Este pasaje de Miqueas es prácticamente el más completo (a mi ver) de toda la Biblia.
San Juan 3:16 nos enseña el corazón de Dios y sus sentimientos hacia nosotros, pero en este encontramos el propósito de Dios y su pensamiento para nosotros.

En este pasaje encontramos: carácter, personalidad, actitud y convicciones.
Hacer justicia es todo un ideal de vida sobre todos los aspectos de la misma.

Amar misericordia esta planteando los sentimientos y definiéndolos conforme a Dios.

Humillarse ante Dios es someter estas dos cosas, justicia y misericordia ante Dios, para quitar de nosotros todo sentimiento de vanagloria que pueda opacar la gloria de Dios por causa de nuestras buenas obras.

MENTE = JUSTICIA                   -------------->      HUMILLAR NUESTRO SER
CORAZÓN = MISERICORDIA                                             ANTE DIOS

La forma de vida básica de un creyente esta plasmada en este pasaje de Miqueas.
La misma persona de Jesucristo se refleja claramente en estas tres cosas.

Estas tres virtudes son exactamente la descripción de San Juan 4:23, los verdaderos adoradores son aquellos que poseen estas tres cosas y no los que oyen cierto tipo de música.

La adoración es un estilo de vida continuo que debe ser expresado en la enseñanza de Miqueas 6:8
-Hacer justicia
- Amar misericordia
- Y humillarse ante Dios

Es lo único que Dios pide de nosotros para ser verdaderos adoradores.

- La Justicia
La justicia es una forma de pensar, la cual se convierte en forma de vivir. >dime como piensas y te diré quién eres< La Biblia compara en todo momento a los justos como hijos de Dios y a los injustos como mundanos.
Los justos son aquellos que viven conforme a la ley de Dios, obviamente una ley de justicia y rectitud.

(SALMO 19:9, 119:137) (ECLASIASTES 7:15) (SAN JUAN 7:24) (1ª PEDRO 3:18) (1ª JUAN 3:7) (APOCALIPSIS 22:11)

- La Misericordia
A la misericordia se le antepone la palabra "amar". En el sentido estricto de que la misericordia debe darse a todos sin interés material o social. Debe ofrecerse gratuitamente a todos por igual sin esperar nada a cambio. Por eso nos exhorta que debemos amarla y practicarla con gozo y buena voluntad para que sea sincera.

(EFESIOS 2:4)

- La humillación
Humillarte ante tu Dios es reconocer que no somos nada sin él y que somos inferiores a él. Por eso nos bajamos de nosotros mismos y humillamos el orgullo y por voluntad propia perdemos la libertad, la doblegamos en señal no sólo de acatamiento, sino de agradecimiento y reconocimiento por todo lo que Dios es en nosotros y para nosotros, y todo esto es incondicional.
Cuando nos humillan nos hacen inferiores a la fuerza, pero cuando nos humillamos, nosotros mismos nos hacemos inferiores, lo cual no tiene nada que ver con tener complejo de inferioridad, sino más bien un claro reflejo de humildad, sumisión y amor a Dios.

(FILIPENSES 2: 3,8) (SANTIAGO 4:10)

Conclusión

A veces la justicia puede doblegarse, sensibilizarse o volverse nula en algún aspecto por causa de la misericordia.
la justicia estaba en que todos nosotros eramos dignos de condenación, pero Cristo murió en lugar nuestro. La misericordia de Dios hiso nula la justicia que es por ley, para que de esa manera seamos, perdonados, exonerados y aun más, Dios nos hiso inocentes siendo culpables. su misericordia nos justificó ante la ley de justicia.

(ROMANOS 3: 21-26)

En fin, somos justificados cuando creemos en él, su misericordia nos transforma cuando le amamos a él, y somos exaltados cuando nos humillamos ante él.